Nápoles es una de las ciudades con más personalidad de Italia. Situada frente al mar Mediterráneo y con el Vesubio dominando el paisaje, destaca por sus calles llenas de vida, sus edificios históricos y ese ambiente auténtico que se respira al recorrer su centro antiguo.
Uno de sus mayores atractivos es el centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, donde iglesias, plazas y estrechas callejuelas esconden siglos de historia. Lugares como Spaccanapoli, la Piazza del Plebiscito o el Castel dell’Ovo permiten descubrir algunas de las imágenes más características de la ciudad.
Además de recorrer sus barrios y disfrutar de sus vistas al golfo, Nápoles invita a descubrir su famosa gastronomía, probar una auténtica pizza napolitana y utilizar la ciudad como punto de partida para conocer Pompeya, el Vesubio o, algo más lejos, la Costa Amalfitana. Un destino intenso, histórico y muy mediterráneo.