Lyon es una de las ciudades más bonitas e interesantes de Francia. Situada entre los ríos Ródano y Saona, destaca por su elegante arquitectura, sus barrios históricos y el ambiente agradable que se respira al recorrer sus calles.
Uno de sus lugares más emblemáticos es el Vieux Lyon, con sus calles adoquinadas, edificios renacentistas y los famosos traboules, antiguos pasadizos que conectan patios y calles. Desde la colina de Fourvière se pueden disfrutar de magníficas vistas de la ciudad y visitar la impresionante Basílica de Notre-Dame de Fourvière.
Además de descubrir su patrimonio, Lyon invita a pasear junto a los ríos, recorrer sus plazas y disfrutar de su reconocida gastronomía en los tradicionales bouchons lyonnais. Es un destino perfecto para combinar cultura, historia, buena comida y el encanto de una auténtica ciudad francesa.