Una ciudad mediterránea entre historia, mar y vida urbana
Alicante es una de las ciudades más atractivas de la Costa Blanca. Bañada por el Mediterráneo, combina playas, historia y un ambiente animado que se disfruta durante prácticamente todo el año. Su paseo marítimo, sus calles llenas de terrazas y su clima agradable hacen que sea una ciudad perfecta para recorrer con calma.
Uno de sus lugares más emblemáticos es el Castillo de Santa Bárbara, situado en lo alto del monte Benacantil. Desde allí se pueden contemplar unas magníficas vistas de la ciudad, el puerto y la costa. A sus pies se encuentra el tradicional barrio de Santa Cruz, con pequeñas calles, escaleras y casas llenas de color.
Además de visitar su casco histórico, Alicante invita a pasear por la Explanada de España, acercarse al puerto y disfrutar de playas como El Postiguet. Una ciudad luminosa y mediterránea, ideal tanto para una escapada de unas horas como para pasar varios días descubriendo la Costa Blanca.